Acompañamiento Integral
La educación desde la pedagogía Waldorf busca acompañar el desarrollo del Ser Humano de manera integral, respetando las etapas evolutivas de cada niño y sus particularidades, la alimentación no queda por fuera de ésta forma de acompañamiento, cobrando especial importancia en los 3 primeros septenios de vida, con sus ritmos y singularidades, considerando que lo espiritual de la materia (naturaleza – alimento) compenetra y actúa en lo espiritual del ser y su individualidad (yo). Varios son los aspectos a tener en cuenta a la hora de pensar en la selección de alimentos y sus formas de elaboración, comenzando por el tipo de agricultura que da origen a los alimentos, la manipulación de los mismos, los ritmos (estaciones del año, días de la semana, el día y la noche etc.) los septenios, los temperamentos entre otros.
Hoy en general nos preocupamos mucho por la cantidad de alimentos que le brindamos a nuestros niños y si se terminan o no el plato de comida, y dejamos de lado la calidad de la misma, ofreciendo alimentos de difícil digestión que adormecen y desvitalizan a los niños, sin imaginar por ejemplo que el niño que atraviesa la etapa escolar necesita una alimentación rica en raíces (zanahoria, remolacha, batata, nabo, rábano) y frutos secos (nueces, almendras etc.) para sustentar sus órganos nerviosos y sensorios que son estimulados en ésta etapa.
Si vamos a las particularidades, es de gran utilidad indagar sobre el temperamento de cada individuo (el mismo surge del interior del ser humano y se expresan a través de todo lo que se refleja en el exterior de él); Sanguíneo, Colérico, Melancólico y Flemático que se mezclan de maneras muy variadas en cada Ser, pero siempre podemos observar que uno predomina sobre los otros. Esta información nos permite acompañar la alimentación del niño respetando sus singularidades y potenciando sus fortalezas.
Niño de temperamento Sanguíneo
Predomina en él, el elemento aire, de contextura física ligera, alto, despierto, activo, saltarín. Se identifica eternamente con lo ANÍMICO, se derrama en sus percepciones y sensaciones, receptivo a todo estímulo y cambia su interés demasiado rápido, en general sin paciencia para comer, por lo tanto para atraer su interés hay que halagar el paladar y la vista, con platos coloridos, vistosos y sabores variados. Se trata de guiar al sanguíneo de la periferia hacia el interior (hacia su interior) tratando de hacer que acepte el sabor picante o amargo y evitando los dulces en exceso. Si pensamos en el reino vegetal, la parte de la flor (Coliflor, brócoli, alcachofa) es la que está vinculada a éste temperamento, y el cereal que mejor le corresponde es el mijo. Del reino Animal la leche y los productos lácteos le sientan bien y es vital incorporar alimentos ricos en hierro, como hojas verdes y leguminosas, para fortalecer su constitución.
Niño de temperamento Colérico
Se vincula con el elemento fuego, es fuerte y dominador, osado y hasta agresivo, de andar fuerte y acompasado, que reacciona ante los límites y es autosuficiente. Desde la alimentación lo que necesita es MASTICAR, alimentos con estructura y su correspondencia está dada con las semillas (ej semillas de girasol o zapallo ligeramente tostadas) Necesita AZÚCAR para su actividad pero no se la damos como producto final si no a través de frutos madurados al sol o de cereales, en éste caso el cereal correspondiente es la Avena y si bien es deseable que esté presente, se busca que sea en pequeñas cantidades y acompañado de otros cereales, como Trigo, cebada o centeno que equilibran.
Niño de temperamento Melancólico
Se identifica con el elemento TIERRA, lo mineral predomina en él, siendo introvertido, de aspecto precoz, pálido y triste, con dificultades de comunicación, “sufridor” y soñador. Elegimos una alimentación estimulante, a diferencia del temperamento sanguíneo, en éste caso se busca conducir las fuerzas interiores a la periferia, efecto que se consigue con el sabor dulce OJO!… que no nos referimos a azúcar refinada, si no a frutas dulces maduras al sol, miel y raíces con color y dulzor como remolacha y zanahoria, en cuanto a cereales éste temperamento tiene afinidad con el maíz pero buscamos darlo en cantidades moderadas y nos beneficiamos con los efectos de la Avena que buscamos incluirla casi a diario, en diferentes preparaciones. Que evitamos… una alimentación pesada como papas, carnes rojas y cerdo. Las tisanas son muy recomendadas, entre las plantas se prefieren al tomillo, melisa, menta y salvia entre otros. Estas hierbas aromáticas suministran un efecto lumínico con efecto terapéutico para el melancólico.
Niño de temperamento Flemático
Predomina el elemento AGUA, físicamente se vincula con el sistema glandular, con los fluidos, con procesos anabolismo que llevan a la retención de líquido y aumento de peso. Son alegres y satisfechos de sí y de la vida, un poco indolentes, lentos y tiene mucho interés por la comida. En cuanto a sabores tener presente que el picante y el ácido hacen reaccionar al flemático. El cereal que se cultiva en un medio acuoso y que se lleva bien con el flemático es el arroz…pero siempre condimentado por ej con salsa de curry o con diferentes condimentos estimulantes (comino, limón, cebolla). Buscamos reducir o controlar la ingesta de leche pero en caso de darla ha de ser acidificada como el yogur, cuajada o kéfir de leche.
Lo que nos nutre no son tanto las sustancias de los alimentos, sino las fuerzas vitales que en ellas habitan.
Por Eliana Guchea Ghio Lic. en Nutrición con formación Antroposófica.